ESTAMOS CON GREENPACE

jueves, 25 de noviembre de 2010

EL ESPEJO DE TINTA

La historia sabe que el más cruel de los gobernadores del Sudán fue Yakub el Doliente, que entregó su país a la iniquidad de los recaudadores egipcios y murió en una cámara del palacio, el día catorceno de la luna de barmajat, el año 1842. Algunos insinúan que el hechicero Abderráhmen El Masmudí (cuyo nombre se puede traducir El Servidor del Misericordioso) lo acabó a puñal o a veneno, pero una muerte natural es más verosímil —ya que le decían el Doliente. Sin embargo, el capitán Richard Francis Burton conversó con ese hechicero el año 1853 y cuenta que le refirió lo que copio: "Es verdad que yo padecí cautiverio en el alcázar de Yakub el Doliente, a raíz de la conspiración que fraguó mi hermano Ibrahim, con el fementido y vano socorro de los caudillos negros del Kordofán, que lo denunciaron. Mi hermano pereció por la espada, sobre la piel de sangre de la justicia, pero yo me arrojé a los aborrecidos pies del Doliente y le dije que era hechicero y que si me otorgaba la vida, le mostraría formas y apariencias aún más maravillosas que las del Fanusí jiyal (la linterna mágica). El opresor me exigió una prueba inmediata. Yo pedí una pluma de caña, unas tijeras, una gran hoja de papel veneciano, un cuerno de tinta, un brasero, unas semillas de cilantro y una onza de benjuí. Recorté la hoja en seis tiras, escribí talismanes e invocaciones en las cinco primeras, y en la restante las siguientes palabras que están en el glorioso Qurán: 'Hemos retirado tu velo, y la visión de tus ojos es penetrante'. Luego dibujé un cuadro mágico en la mano derecha de Yakub y le pedí que la ahuecara y vertí un círculo de tinta en el medio. Le pregunté si percibía con claridad su reflejo en el círculo y respondió que sí. Le dije que no alzara los ojos. Encendí el benjuí y el cilantro y quemé las invocaciones en el brasero. Le pedí que nombrara la figura que deseaba mirar. Pensó y me dijo que un caballo salvaje, el más hermoso que pastara en los prados que bordean el desierto. Miró y vio el campo verde y tranquilo y después un caballo que se acercaba, ágil como un leopardo, con una estrella blanca en la frente. Me pidió una tropilla de caballos tan perfectos como el primero, y vio en el horizonte una larga nube de polvo y luego la tropilla. Comprendí que mi vida estaba segura. »Apenas despuntaba la luz del día, dos soldados entraban en mi cárcel y me conducían a la cámara del Doliente, donde ya me esperaban el incienso, el brasero y la tinta. Así me fue exigiendo y le fui mostrando todas las apariencias del mundo. Ese hombre muerto que aborrezco tuvo en su mano cuanto los hombres muertos han visto y ven los que están vivos: las ciudades, climas y reinos en que se divide la tierra, los tesoros ocultos en el centro, las naves que atraviesan el mar, los instrumentos de la guerra, de la música y de la cirugía, las graciosas mujeres, las estrellas fijas y los planetas, los colores que emplean los infieles para pintar sus cuadros aborrecibles, los minerales y las plantas con los secretos y virtudes que encierran, los ángeles de plata cuyo alimento es el elogio y la justificación del Señor, la distribución de los premios en las escuelas, las estatuas de pájaros y de reyes que hay en el corazón de las pirámides, la sombra proyectada por el toro que sostiene la tierra y por el pez que está debajo del toro, los desiertos de Dios el Misericordioso. Vio cosas imposibles de describir, como las calles alumbradas a gas y como la ballena que muere cuando escucha el grito del hombre. Una vez me ordenó que le mostrara la ciudad que se llama Europa. Le mostré la principal de sus calles y creo que fue en ese caudaloso río de hombres, todos ataviados de negro y muchos con anteojos, que vio por la primera vez al Enmascarado. »Esa figura, a veces con el traje sudanés, a veces de uniforme, pero siempre con un paño sobre la cara, penetró desde entonces en las visiones. Era infaltable y no conjeturábamos quién era. Sin embargo, las apariencias del espejo de tinta, momentáneas o inmóviles al principio, eran más complejas ahora; ejecutaban sin demora mis órdenes y el tirano las seguía con claridad. Es cierto que los dos solíamos quedar extenuados. El carácter atroz de las escenas era otra fuente de cansancio. No eran sino castigos, cuerdas, mutilaciones, deleites del verdugo y del cruel. »Así arribamos al amanecer del día catorceno de la luna de barmajat. El círculo de tinta había sido marcado en la mano, el benjuí arrojado al brasero, las invocaciones quemadas. Estábamos solos los dos. El Doliente me dijo que le mostrara un inapelable y justo castigo, porque su corazón, ese día, apetecía ver una muerte. Le mostré los soldados con los tambores, la piel de becerro estirada, las personas dichosas de mirar, el verdugo con la espada de la justicia. Se maravilló al mirarlo y me dijo: Es Abu Kir, el que ajustició a tu hermano Ibrahim, el que cerrará tu destino cuando me sea deparada la ciencia de convocar estas figuras sin tu socorro. Me pidió que trajeran al condenado. Cuando lo trajeron se demudó, porque era el hombre inexplicable del lienzo blanco. Me ordenó que antes de matarlo le sacaran la máscara. Yo me arrojé a sus pies y dije: Oh, rey del tiempo y sustancia y suma del siglo, esta figura no es como las demás, porque no sabemos su nombre ni el de sus padres ni el de la ciudad que es su patria, de suerte que yo no me atrevo a tocarla, por no incurrir en una culpa de la que tendré que dar cuenta. Se rió el Doliente y acabó por jurar que él cargaría con la culpa, si culpa había. Lo juró por la espada y el Qurán. Entonces ordené que desnudaran al condenado y que lo sujetaran sobre la estirada piel de becerro y que le arrancaran la máscara. Esas cosas se hicieron. Los espantados ojos de Yakub pudieron ver por fin esa cara —que era la suya propia. Se cubrió de miedo y locura. Le sujeté la diestra temblorosa con la mía que estaba firme y le ordené que continuara mirando la ceremonia de su muerte. Estaba poseído por el espejo: ni siquiera trató de alzar los ojos o de volcar la tinta. Cuando la espada se abatió en la visión sobre la cabeza culpable, gimió con una voz que no me apiadó, y rodó al suelo, muerto. »La gloria sea con Aquel que no muere y tiene en su mano las dos llaves del Ilimitado Perdón y del Infinito Castigo." (Del libro The Lake Regions of Equatorial Africa, de R.F. Burton.)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

LA VIUDA CHING, PIRATA

La palabra corsarias corre el albur de despertar un recuerdo que es vagamente incómodo: el de una ya descolorida zarzuela, con sus teorías de evidentes mucamas, que hacían de piratas coreográficas en mares de notable cartón. Sin embargo, ha habido corsarias: mujeres hábiles en la maniobra marinera, en el gobierno de tripulaciones bestiales y en la persecución y saqueo de naves de alto bordo. Una de ellas fue Mary Read, que declaró una vez que la profesión de pirata no era para cualquiera, y que, para ejercerla con dignidad, era preciso ser un hombre de coraje, como ella. En los charros principios de su carrera, cuando no era aún capitana, uno de sus amantes fue injuriado por el matón de a bordo. Mary lo retó a duelo y se batió con él a dos manos, según la antigua usanza de las islas del Mar Caribe: el profundo y precario pistolón en la mano izquierda, el sable fiel en la derecha. El pistolón falló, pero la espada se portó como buena... Hacia 1720 la arriesgada carrera de Mary Read fue interrumpida por una horca española, en Santiago de la Vega (Jamaica).

Otra pirata de esos mares fue Anne Bonney, que era una irlandesa resplandeciente, de senos altos y de pelo fogoso, que más de una vez arriesgó su cuerpo en el abordaje de naves. Fue compañera de armas de Mary Read, y finalmente de horca. Su amante, el capitán John Rackam, tuvo también su nudo corredizo en esa función. Anne, despectiva, dio con esta áspera variante de la reconvención de Aixa a Boabdil: "Si te hubieras batido como un hombre no te ahorcarían como a un perro".

Otra, más venturosa y longeva, fue una pirata que operó en las aguas del Asia, desde el Mar Amarillo hasta los ríos de la frontera del Annam. Hablo de la aguerrida viuda de Ching.

LOS AÑOS DE APRENDIZAJE

Hacia 1797, los accionistas de las muchas escuadras piráticas de ese mar fundaron un consorcio y nombraron almirante a un tal Ching, hombre justiciero y probado. Éste fue tan severo y ejemplar en el saqueo de las costas que los habitantes despavoridos imploraron con dádivas y lágrimas el socorro imperial. Su lastimosa petición no fue desoída: recibieron la orden de poner fuego a sus aldeas, de olvidar sus quehaceres de pesquería, de emigrar tierra adentro y aprender una ciencia desconocida llamada agricultura. Así lo hicieron, y los frustrados invasores no hallaron sino costas desiertas. Tuvieron que entregarse, por consiguiente, al asalto de naves: depredación aún más nociva que la anterior, pues molestaba seriamente al comercio. El gobierno imperial no vaciló y ordenó a los antiguos pescadores el abandono del arado y la yunta y la restauración de remos y redes. Éstos se amotinaron, fieles al antiguo temor, y las autoridades resolvieron otra conducta: nombrar al almirante Ching jefe de los Establos Imperiales. Éste iba a aceptar el soborno. Los accionistas lo supieron a tiempo, y su virtuosa indignación se manifestó en un plato de orugas envenenadas, cocidas con arroz. La golosina fue fatal: el antiguo almirante y jefe novel de los Establos Imperiales entregó su alma a las divinidades del mar. La viuda, transfigurada por la doble traición, congregó a los piratas, les reveló el enredado caso y los instó a rehusar la clemencia falaz del Emperador y el ingrato servicio de los accionistas de afición envenenadora. Les propuso el abordaje por cuenta propia y la votación de un nuevo almirante. La elegida fue ella. Era una mujer sarmentosa, de ojos dormidos y sonrisa cariada. El pelo renegrido y aceitado tenía más resplandor que los ojos.

A sus tranquilas órdenes, las naves se lanzaron al peligro y al alto mar.

EL COMANDO

Trece años de metódica aventura se sucedieron. Seis escuadrillas integraban la armada, bajo banderas de diverso color: la roja, la amarilla, la verde, la negra, la morada y la de la serpiente, que era de la nave capitana. Los jefes se llamaban Pájaro y Piedra, Castigo de Agua de la Mañana, Joya de la Tripulación, Ola con Muchos Peces y Sol Alto. El reglamento, redactado por la viuda Ching en persona, es de una inapelable severidad, y su estilo justo y lacónico prescinde de las desfallecidas flores retóricas que prestan una majestad más bien irrisoria a la manera china oficial, de la que ofreceremos después algunos alarmantes ejemplos. Copio algunos artículos:

"Todos los bienes transbordados de naves enemigas pasarán a un depósito y serán allí registrados. Una quinta parte de lo aportado por cada pirata le será entregada después; el resto quedará en el depósito. La violación de esta ordenanza es la muerte.

»La pena del pirata que hubiere abandonado su puesto sin permiso especial será la perforación pública de sus orejas. La reincidencia en esta falta es la muerte.

»El comercio con las mujeres arrebatadas en las aldeas queda prohibido sobre cubierta; deberá limitarse a la bodega y nunca sin el permiso del sobrecargo. La violación de esta ordenanza es la muerte."

Informes suministrados por prisioneros aseguran que el rancho de esos piratas consistía principalmente en galleta, en obesas ratas cebadas y arroz cocido, y que, en los días de combate, solían mezclar pólvora con su alcohol. Naipes y dados fraudulentos, la copa y el rectángulo del "fantan", la visionaria pipa del opio y la lamparita distraían las horas. Dos espadas de empleo simultáneo eran las armas preferidas. Antes del abordaje, se rociaban los pómulos y el cuerpo con una infusión de ajo; seguro talismán contra las ofensas de las bocas de fuego.

La tripulación viajaba con sus mujeres, pero el capitán con su harem, que era de cinco o seis, y que solían renovar las victorias.

(J. L. Borges, fragmento)

jueves, 18 de noviembre de 2010

¡AH, AQUELLAS PELÍCULAS...!

Quizá a usted le pase como a mí: Como estoy agobiado por una realidad que muchas veces me supera y me falta "tiempo" como para "perderlo" leyendo; o estoy demasiado cansado para eso; busco un "chupete psicológico" que lo reemplace. El reemplazo está en lo que el TV puede mostrar (Léase: Películas) En este momento Jabulani está abriendo a sus visitantes el mundo de las películas clásicas, contemporáneas, documentales de información o educativos, y series o miniseries ya emitidas. (Excluyendo las XXX). Pero no corremos detrás de los estrenos, eso lo dejamos para los Video-Clubes. Apelamos al recuerdo, la nostalgia, la ocasión perdida o la falta de tiempo. El recuerdo, porque conseguirle aquella película que vio en su juventud y quedó marcada en la memoria y ahora quiere recuperar para volver a vivir ese mágico momento. La nostalgia; porque siempre hubo una película que quiso ver y no pudo por distintas razones o una banda de sonido que identifica pero no sabe a que contexto pertenece o simplemente la asocia a algún romance (trunco o no) de años pasados. Esa película se la podemos conseguir. Muchas veces llegó a su casa derrengado de cansancio, prendió la TV y (¡maldición!) una flor de película estaba empezada, o vio en la revista del cable un título que pasaban en día u hora imposibles de ver. Esa también la podemos conseguir. FACTURAMOS CADA VENTA. ¿Costos? Al público cada DVD (presentado en caja con carátula en colores) $ 25.- Al interior de la República Argentina se puede enviar Contra reembolso (los gastos de envío son por cuenta del comprador -como en todas partes-) Esperamos que el almacén de su memoria desempolve algún título y nos ponga a prueba. Consulte o pida mayor información.

Atte. Mario Raffo p/ Jabulani - División Entretenimientos ------------------------------------------------------------------------------

Etiquetas de Technorati: ,,,,

lunes, 15 de noviembre de 2010

--- El vie 12-nov-10, Rubelinda Borghese escribió: De: Rubelinda Borghese Asunto: Urgente !!!!!!!! Para: Fecha: viernes, 12 de noviembre de 2010, 23:13 HOLA; DECILE A TODOS LOS CONTACTOS DE TU LISTA, QUE NO ACEPTEN UN VIDEO LLAMADOANILLOS DUREX , ES UN VIRUS QUE FORMATEA EL DISCO RIGIDO Y EL DE TUS CONTACTOS Y, ADEMÁS, TE QUITA LA CONTRASEÑA DE HOTMAIL. ¡¡¡ OJO !!!, SI ELLOS LO ACEPTAN, LO AGARRÁS VOS TAMBIÉN, MÁNDALO URGENTEMENTE A TODOS ELLOS, ES UN MENSAJE DE IMPORTANCIA, SIMPLEMENTE COPIA Y PEGA

jueves, 11 de noviembre de 2010

PARA DIVULGAR


Realmente, para divulgar. Esta es una invitación a reflexionar y a sumarse, para manifestar un repudio concreto y hacerlo oír.

Ya no hay control, no hay horario. Está en todos los canales y horarios! Prender la tele es insalubre!


Marcelo Tinelli puede ser procesado por Lenocinio.
Ricardo Fort y Marcelo Tinelli estuvieron armando juntos en el programa Show Match una desagradable propuestas para "jóvenes bonitas hasta 40" años que quieran aceptar ser mujer de Fort a cambio de dinero, auto, tarjeta de crédito... Fort, a través del programa de Tinelli, compra favores públicamente, seduce con dinero y la promesa de una supuesta buena vida a las mujeres convocadas.
Corromper a una persona para que entregue su cuerpo y su dignidad por dinero es facilitar y alentar esa corrupción, con el agravante de ser apoyada y divulgada en un programa líder en audiencia que, aparentemente por esta razón, parece tener impunidad absoluta.
Hace rato que venimos asistiendo a esta desnaturalización que promueve Tinelli aparentemente sin límites, instalando en el imaginario colectivo la idea de que es "normal" o "natural" que la mujeres se desnuden y se presten para las consignas más degradantes, y las personas en general se rebajen a ser objeto y pierdan lo que las dignifica y humaniza por dinero (y hablamos de TODOS los participantes del programa).
Este es el mensaje: "Todos entregan el orto por dinero", así, literalmente. Se empeña en querer convencernos de que todas las personas abandonamos nuestra dignidad, los valores más esenciales, los lazos de solidaridad sustentados en el valor real por la vida de los otros y por la nuestra, por DINERO. Y en esto, redobla el mensaje del sistema.
En síntesis, Tinelli promueve además de misoginia y prostitución (no sólo de las mujeres), la desvalorización absoluta de las personas y de la VIDA.
Pero lo peor es que utiliza un doble discurso (Bailando por un Sueño, un sueño que supuestamente es para ayudar a otro/s y a costa de ofrecerse a la pantalla como objeto).
Anteriormente se logró que levantara el programa de Bailando Kids, porque muchas organizaciones y personas independientes firmamos una solicitada y se movieron muchas voluntades para darle de baja.
Este mail tiene el objetivo de despertar un poco de conciencia sobre la gravedad de la situación (no es nada menor ni inocente) y de combatir la idea de la impunidad e invulnerabilidad de Tinelli y Cía.
DEJÁ DE VERLO y no creas que lo estás viendo críticamente y por eso estás "a salvo".
LA MEJOR MANERA QUE TENEMOS A NUESTRO ALCANCE PARA DECIR "NO" ES CAMBIANDO DE CANAL O APAGANDO LA TV. NO LE DES RAITING al desamor, al vacío, a la ausencia de valores...

Delitos contra la integridad sexual.
Prostitución de mayores de 18 años (lenocinio): El artículo 126º fija que “será reprimido con reclusión o prisión de cuatro a diez años, el que con ánimo de lucro o para satisfacer deseos ajenos promoviere o facilitare la prostitución de mayores de dieciocho años de edad mediando engaño, abuso de una relación de dependencia o de poder, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción”.
Esta figura se llama también “lenocinio” (donde no se prevén agravantes), siendo sus elementos:
1) La acción es promover o facilitar la prostitución mediante engaños, violencia o abuso en la relación (que deben existir obligatoriamente, pues son elementos constitutivos);
2) La víctima debe tener más de 18 años; y
3) Es un delito doloso (conocimiento que se está prostituyendo a una persona y voluntad de hacerlo) cuyo elemento subjetivo es el ánimo de lucro o de satisfacer deseos ajenos (quedan excluidos los deseos propios).

lunes, 1 de noviembre de 2010

CAMPAÑA IMPORTANTE. PUEDE SALVARNOS LA VIDA

(IMPORTANTE)


Los trabajadores de las ambulancias y de las urgencias médicas se han dado cuenta de que los heridos en accidentes de carretera o los enfermos que llegan inconscientes a los servicios de urgencias, llevan consigo un teléfono móvil.


Sin embargo, estos profesionales de la medicina, a la hora de llamar a los allegados del enfermo o accidentado, no saben a qué número llamar de la larga lista de contactos que suele haber en un teléfono móvil.


Por ello, lanzan la idea de que todas las personas añadan a su agenda del teléfono móvil el número de la persona a contactar en caso de emergencia, bajo el epígrafe de AA Emergencia.

Las letras AA son para que el epígrafe aparezca siempre como primer contacto en la lista..
Es sencillo, no cuesta nada y puede ayudar mucho. Si te parece bien, pasa este mensaje al mayor número posible de personas. Es un dato que registramos en segundos y puede ser nuestra salvación.
¡¡¡No destruyas este mensaje!!!
Reenvíelo a quien pueda serla de utilidad.

CRUZ ROJA INTERNACIONAL








Se certificó que el correo no contiene virus.
Comprobada por AVG - www.avg.es
Versión: 10.0.1153 / Base de datos de virus: 424/3231 - Fecha de la versión: 01/11/2010