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martes, 1 de julio de 2008

JABULANI LIBROS PRESENTA

“Los Cielos Postergados”
Poemas de Mario D. Raffo
Inustraciones:,
Zunilda Amado

A modo de prólogo


Dice Mario: “Dedico este libro a CAÑADA ROSQUÍN, con esas mayúsculas con que estará escrito siempre en mí, en mis últimas ilusiones. Junto a la inevitable esperanza de regresar para quedarme. Esto es lo que me mantiene vivo. Allí están esos “Cielos postergados” que le dan título. En Cañada disfruté mi infancia junto a mis abuelos, Cecilia y Manuel. Una infancia viva, cargadas de anécdotas que me gustaría saber contar con esa gracia que nos mueve a todos cuando somos niños y sin esa petulancia que a veces nos contamina a los escritores… Allí soy siempre el nieto de… Y, ¿saben una cosa? Es como mejor me siento. La abuela, que era maestra, ¡fundó una escuela! ¿Ay algo más lindo? Mi abuelo fue bancario. Siendo español lo primero que le pidieron al llegar al pueblo fue pasar a máquina los estatutos de la Sociedad Italiana… Él venía de Rosario que es la ciudad más importante de la zona. Mi abuelo sólo había podido ir a la escuela primaria pero fue cadete de una importante escribanía donde aprendió a escribir a máquina. También le permitían usar la biblioteca para completar, ampliar, lo que aprendía en la escuela. En ese hogar crecí yo. En un sabio equilibrio de amor y el “rigor” que pueden marcar dos abuelos dedicados todo el tiempo a un nieto que los necesitaba, y mucho. Yo nací con parálisis cerebral, por eso estaba con ellos mientras mis padres me compraban y criaban un hermano que desde muy pequeño fue mi sostén. Pero, volviendo a mi niñez, mis abuelos tuvieron esa sabiduría de no permitirme la autocompasión. Tampoco los caprichos. Manej´7-aban cada situación como si se diera naturalmente: A veces yo quería ir a pasear en auto y no estaba prevista ninguna salida pero el abuelo, o la abuela “se acordaban” que había que ir a comprar kerosén, o alguna otra cosa pesada y ahí iba con mi abuelo en el auto: Aquel inolvidable De Soto 38’.”

Zuny Amado es autodidacta. Tanto en el dibujo, por computadora, como en la poesía, donde suelta vuelo con su alma bella, dulce y noble. Para ver fragmentos de su libro "Azules Imperfectos" que he tenido el enorme placer de prologar También pueden visitar el nuevo blog de la escritora en: www.estiloamado.blogspot.com
CONSONANCIAS


Ser tu amigo es una forma de certeza;
Abrigo, tibio pan y es la abundancia.
Es soñar a cuatro vientos; Y es la distancia
que ya no puede ser aquí en mi mesa.

Por ti un tibio sol se despereza
sobre la mezquindad y la arrogancia.
Me habitas con un sol de consonancias
del quieto manantial de tu belleza.

Me abrazo a tu cercana poesía
llegada desde un mar de lejanías
dejando junto a mí tu sol primero.

Por eso quedo aquí en la certeza
de amarte en cada forma de pureza
y ser de tu ternura el mensajero…!


( Imagen: “ Distancias…” de Zunilda Amado)


¿A QUIÉN…?

Si supieras lo profundo de mi pena,
volverías, sé muy bien que volverías!
Desde donde nadie ha vuelto, ¡tú lo harías!
a tornar mi oscuridad en luna llena.

De tu vientre maternal, las cosas buenas
volverían a nacer, ¡sé que lo harían!
Por fin conocería la Poesía
que nunca puedo hallar en mis poemas.

Hálito de amor, aquí te espero,
porque nunca te olvidé, porque te quiero,
como aman las espinas a las rosas!

A quién representar con mi reflejo,
si nunca has de volver, ni eres mi espejo;
Acaso una invención de mi congoja.

(Imagen :”Ángel tras los muros…” de Zunilda Amado)

LOS CIELOS POSTERGADOS


¡Volver…!
Volveré una tarde dorada y en calma.
Con los ojos ávidos,
volver a esa paz.
Aquella vieja parra, el pájaro, el rocío;
Volver a mi verdad…!

Me espera una bandada de amigos,
y una plaza.
Allí seré el alegre jugar de los gorriones.
Allí seré la luna coqueta del jardín.
Las manos de la abuela
que tejen horizontes de sueños
para mí.
Volver en las espigas
rumbo al pan de quienes luchan.
Y en las manos ya olvidadas
hoy también quiero ser pan.
Ser polen en el aire dorado de la tarde.
Florecer justo en los labios
de aquel amor casi olvidado,
y en fugitivos pétalos
amarla una vez más.

Etérea doncella, aurora dormida,
húmedos cabellos de miel,
quisiera esta tarde pasear de tu mano,
perderme en asombros,
ser niño otra vez…!

Amor de trigo y luna,
capullo esperado,
canto enamorado,
luz del más allá:
Húndeme en tu vientre
de luna y rocío
hasta que la aurora
nos llame una vez más…!

(Imagen: “¡Regresa a casa…Primavera!” de Zunilda Amado)